El obispo Mons. Sebastià Taltavull presidió en la Seu el preludio de la Semana Santa y, a su vez, la culminación de un itinerario cuaresmal iniciado el Miércoles de Ceniza. La celebración del Domingo de Ramos, en la que participaron los Rojos de la Seo y los canónigos, se inició en el patio del Palau Episcopal.

El Domingo de Ramos marca el pórtico de unos días centrados en la Pasión de Cristo, ante la que el obispo invitó a oración silenciosa y contemplativa “a mantener viva la esperanza. El plan de Dios se ha realizado desde que Jesús ha resucitado, y podemos celebrarlo. La Semana Santa es el itinerario que nos conduce”.

Domingo de Ramos en la Seu. Foto: Obispado de Mallorca.

Una vez empezada la Eucaristía en la Seo, Taltavull en su homilía recordó el misterio de amor que el relato de la Pasión contiene: “la mirada va dirigida a Jesús en tanto que es perseguido, entregado a la tortura ya la muerte, a la vez que se identifica con todas las personas que sufren la misma injusticia. Esta experiencia de abandono le hace exclamar con dolor «Dios mío, Dios mío, por ¿qué me has abandonado?» (salmo 21).

Por su parte, la procesión vespertina en Palma comenzó a las 18:00. El itinerario discurrió por: Sant Jaume, Joan Carles I, Born, San Feliu, Sant Gaietà, Ca n’Asprer, Jaume III, Baró del Sant Sepulcre, Bonaire, y Concepció.

«Los días de Semana Santa y el tiempo de Pascua son una magnífica ocasión para poner en activo y en rodaje participativo a todo nuestro ser cristiano. Les invito a vivirlo intensamente. No digamos que somos cristianos si no nos apuntamos a hacerlo, no nos camuflamos en una fe que dice que no es practicante, puesto que de este modo irresponsable pondríamos en evidencia nuestra incoherencia y la infidelidad a una promesa bautismal hecha un día y constantemente renovada. Cuando aparece el cansancio y la indiferencia se envenena el pensamiento y la acción, entonces le falta resurrección y desaparece el entusiasmo por el Evangelio y se olvida su frescura, la única que puede llenar la vida de sentido, el mejor mensaje de qué disponemos y que está a nuestro alcance difundir», manifestó Taltavull en una carta por las Pascuas.

El obispo Sebastià Taltavull preside en la Seu el preludio de la Seman Santa. Foto: Obispado de Mallorca