Baleares lidera la recuperación de las reservas para viajar a España en la temporada de verano al situarse ya un 22 % por encima del nivel prepandemia.  Estás son las previsiones que maneja el Gobierno y que ha dado a conocer el secretario de Estado de Turismo, Fernando Valdés, durante el Foro Turismo Plus organizado por ‘Diario de Mallorca’ en Palma. «Palma e Ibiza son los destinos que muestran unas mejores perspectivas de toda España. Para el país en su conjunto, las reservas confirmadas más que triplican los números del año pasado y representan el 80 por ciento de los niveles prepandemia», ha manifestado.

El secretario de Estado ha subrayado que estos datos confirman el vigor de la recuperación turística pese a la incertidumbre generada por la guerra de Ucrania, como demuestra el hecho de que las reservas desde Estados Unidos para volar a Islas durante el segundo y tercer trimestre del año estén un 36% por encima de los niveles prepandemia.

Asimismo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado los datos sobre las llegadas y el gasto turístico de marzo, que confirman que la recuperación “ya es una realidad”, asegura Valdés.

De nuevo, Baleares ha recuperado en marzo el 84% de los visitantes internacionales que recibió en el mismo mes de 2019, año récord en términos de turistas, frente al 71% de recuperación en el total del país.

No obstante, el secretario ha considerado que «la verdadera noticia» es que el gasto crece ya por encima del número de visitas.

Con más de medio millón de visitantes extranjeros hasta marzo, las Islas Baleares suma 618 millones en gasto en el primer trimestre. En este sentido, el gasto medio desembolsado se situó en marzo un 3% por encima de la prepandemia, mientras que en el conjunto de España el gasto por viajero también supera los niveles de 2019: 1.257 euros frente a 1.068 euros. Incluso descontando los efectos de la inflación, el aumento es del 6%. En términos reales, el gasto ha crecido más en estos últimos tres años, que entre 2016 y 2019.

«Éste es el camino, el de aumentar la rentabilidad de la actividad turística, y hacerlo de forma sostenible no sólo en términos medioambientales, también en lo que se refiere a la calidad del empleo y del bienestar de la población residente que, de forma generosa, comparte su ciudad o su pueblo con los visitantes», ha señalado el secretario de Estado.